
En el cuidado en hacer la voluntad de Dios esta el grado de relación del siervo con el Señor. Agradar a Dios es hacer Su voluntad de forma libre y espontánea. Ese es el mas sublime sentimiento que dirige la vida de quien es realmente es siervo del Altísimo.
Es hasta comprensible ver la mayoría de las personas preocupadas con sus quehaceres y cuidados con el agrado de si mismas. Doloroso es ver, incluidos en esa mayoría, aquellos que, a pesar de muchos conocimientos bíblicos, nunca tuvieron una experiencia personal con el Salvador.
¿Pero, como servir Alguien a Quién no conocemos? Como agradar o hacer la voluntad de Un Desconocido?
Ese no es un problema del nacido del Espíritu Santo. Él entiende perfectamente el significado de la voluntad del Señor porque es siervo, nació para servir, no para ser servido. Él sabe la voluntad de su Señor. Si lo hace o no, son otros quinientos. Pero, cuando él agrada a su Señor, Este torna posible la realización de sus sueños de forma natural, sin ansiedad, estrés o cosa parecida. Hasta porque, la voluntad de Dios jamás va en contra o bienestar de Sus hijos.
Como Padre, Él sabe lo que es mejor o no para los hijos. Muchas veces, o casi siempre, ellos usan la fe para tomar posesión de bienes anticipados. En cuanto a eso, pregunto: ¿cual es la capacidad de un niño administrar mil pesos? Por cuenta de esto, hay que usar la fe en las conquistas materiales, si, pero siempre sujetar tal fe, rigurosamente de acuerdo con la voluntad de Dios, para que la bendición no se convierta en maldición.
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